• ¡Oferta!

    dislexia free – EP

    $20 $15
    Los vi tantas veces como pude. Y ese derrotero de presentaciones fue de la rabia más inspirada a derrapar como los peores. Me pasó y me pasa que, generalmente en la música, lo que me llama la atención está justo en ciertas cosas que no logro entender. Creo que nunca entendí nada de ellos.
    Mientras tanto, este EP sale cuando despunta el verano y comienzan a ensayar las murgas en el conurbano. Así dislexia free vuelve sólo para desaparecer. Este es su último EP: doloroso, emocional y filoso. Incómodos para siempre.
    Mientras tanto, un policía agradece por su vida en C5N. Mientras tanto el sistema se autosabotea.
    Admiración y respeto para ellos. Que reine la paz en Constitución, Quilmes, Banfield y Barrio San José. Ustedes ya saben lo saben gusanos.

    Por Joaquín Diazckovic

  • ¡Oferta!

    Duprat – Combate

    $20 $15
    Adquirimos una inteligencia técnica a partir de dispositivos que vienen incorporados en otros dispositivos. En esta sucesión, el simple instrumentista llega a nuevos espacios: clava bandera. El nuevo espacio crea una perspectiva y esa perspectiva ingresa a una obra. Si hacer obra fuera una sucesión tan lineal esta reseña no alcanzaría su propósito.
    Es cierto que de Tos, banda que mostraba a Gonzalo como improvisador, a este disco hay un trayecto, despojos y contaminación. Porque del violero experimental lo que queda en Duprat es el detalle, el riff y alusión a los héroes de la adolescencia. Extraño es hablar de un disco electrónico sostenido desde la guitarra criolla, pero ahí, en esa luz de la hendija aparece la idea del dispositivo: Ableton.
    Molduras sonoras que emulan la maquinaria synth rodean las estructuras de las cuerdas de nylon y las corren llevándolas a mejor puerto: latitud inexacta.
    Bases electrotrap, voces electropop, autotune impreciso y rhodes impostados, poses, se regulan tendiendo al balance y a la medida del sonido digital. Duprat es un gesto de elegancia y amalgama. Casi ninguna incorrección y un lento pasaje a la comodidad de la habitación con sus ventanas cerradas y una pc con miles de pestañas abiertas.
    Por Diazckovic

  • Duprat – James Castle

    Esta compilación de instrumentales, que evocan la banda sonora de una película no filmada, articula fraseos acústicos mimetizados en un ambiente oclusivo. Dan paso a sonidos brillantes y cacofónicos, que se corresponden con las pinturas toscas, tétricas y de perspectiva arbitraria que a su vez componen la obra pictórica del Castle (real). Las piezas psicodélicas a la Angels of Light se corresponden bien con la premisa de una mente que interpreta la expresión artística como una herramienta, o como un lenguaje, en todo su carácter ineludible, insoportable.

    Por Pablo Manuel Lojo

     

  • El Piyi – Perfidia, rondó, fantasía

    $10

    Si preguntás por el uso de barbijos te diría que es un fifty – fifty
    Electrónica sucia y rápida = tecno
    25 min de úsica producida por El Piyi.

  • El Versus – RSD

    $20

    Habría que hablar de las máquinas que usan, pero no. Creo que la música electrónica propone esta faceta antes que pensar en quienes la ejecutan. El borramiento del rasgo humano es la condición. Pero la máquina está regida por el cerebro- la otra máquina. Y de la jam a sacar en limpio hay un paso más allá que es la consciencia de qué sí y qué no. El trabajo del ser, ahí están metidos los dos que forman EL VERSUS. Dos con los que perdí muchísimas veces el tiempo y ahora hacen tremendo disco.

    No debería escribir nada solamente decir: este es un tremendo disco. No debería hablar del borramiento del rasgo humano, pero sí dejar dicho que los discos que más me fascinan de este género rebasan humanidad. Pero qué humanidad? La humanidad de estos dos que pisan a diario San Justo, que toman colectivos, que hacen y comen pan, que miran y se burlan de los nuevos grafitis sobre la calle Perú del cementerio donde en la otra punta para la barra de Brown, que reciben un mensaje y se alegran, que les duele fin de mes, esas cosas… jajajajajaja “el borramiento de lo humano”… RSD (radio studio dance) es tremendo disco!

    Por Diazckovic

  • enanomalhecho – No quiero que te marees

    Un sobresalto. Electrizado el sonido. Así debiera sonar el corazón si fuera de acrílico.
    No quiero que te marees.
    No se guarda un reproche si alguien busca el consuelo.
    Todo trámite cansa. Todo secreto se comparte, dulce o doloroso, se comparte.
    Mate, remera, birra se comparten.
    Hubiera preferido que me llames.
    Las horas suenan cuando alguien se ríe. Las relaciones son una infinita mezcla de voces.
    Las relaciones suenan en los gritos de niños que juegan en los fondos de las casas en los barrios.
    Suenan en un disco.
    Las relaciones suenan en los crujidos de las camas. En los barrios
    que desde la avenida principal hacia sus bordes, van apagando el ruido del tráfico con árboles
    y uno en el cansancio entra a sentir: los pasos, el corazón, hasta el silencio.
    Por Diazckovic’

  • Escupen Serpientes – La tragedia berreta eterna

    Acá no hay historia. Así se presentó Escupen y como en un fogón -nos amuchamos- alrededor suyo por más indiferentes que nos mostráramos. No hacía frío, sólo que no había nada. Eso en cierto sentido era La tragedia, un disco emblema por casualidad, sin querer que llamó la atención de la cercanía, los barrios, la procedencia. Ubicarlo dentro de un género sería restarle capacidad, porque acá y a pesar de todo (y más con el paso del tiempo) no hay mucha etiqueta. La tragedia es un disco que se enfila dentro de lo que llamaríamos hardcore y ponerlo ahí es limitarle. Eléctrico, vital –salvaje- y certero son las características del debut. Y además es tan incómodo ese tal Nikki, tan incómodo y decidor que no se puede entrar ahí por ahí. Acá corta. No hay careta. Un disco que corre por izquierda a todo un género. Acá no hay marcas: todas lastimaduras hechas sonido. Cicatrices.

    Corta. Acá no hay vueltas. Acá no hay marcas. No hay etiquetas y eso que los del hardcore a veces parecen dueños de casas de ropa. Corta. Acá otra historia y descubrimientos.

    Por Diazckovic

  • Escupen Serpientes – Puerto Rico

    Pareciera que la música habla de la ansiedad, el otro. Las historias personales no pueden modificar nada. Nada es ejemplo. La ansiedad es el cuerpo. El sexo, vinculante, nos encuentra. Está presente tener ganas de hacer algo y junto con esto: absolutamente todo lo demás.Pienso en este narrador que grita y dice. Intenta que la palabra pueda dar consuelo. Reirse del degollado. En definitiva, a veces no nos interesa contar nada, sólo nos interesa mostrarnos. A veces ni siquiera eso, simplemente estar menos solos.

    Otras puertas de entrada:

    Round Final
    El adminículo.

    Victor Paz

  • Escupen Serpientes – Rayo busca habitación

    Un vasto paisaje tenebroso sobre los rieles de una cotidianidad que lograr asfixiar a El Hombre Tragedia (aka Rayo), el intrépido antiheroe quien es el guia de este oscuro periplo; que, a través de su risa sobre varios rincones de esta Mierdopolis, surca una noche atormentada donde se pueden reflejar sus miserias que son también las nuestras. Allí busca el lenguaje del Universo, que es también el lenguaje de los muertos; y se encuentra con almas que comparten un mismo rumbo que el de él. Cuando la verguenza lo encuentra, amanece otra vez y balbucea entre babas sus caracteristica frase que dice: todo es efímero. Mientras en su nunca se lee: gracias por eso, pero no por todo lo demás.
    Esperado segundo disco de este cuarteto de dudoso género musical específico.
    11 canciones en casi 40 minutos que conforman un extenso viaje por distintos ritmos, estructuras, texturas y salsas. Desde el caos al que nos tienen acostumbrados, a la nueva experimentación de ambientes y climas, que logran hipontizarnos y subirnos a su rayo. Un viaje audaz e intrépido, ambiguo, de bajadas y subidas. Buen viaje.Por Discarga Directa

  • Esquizofrénicos – Esquizofrénia

    $20

    Nosotros somos Esquizofrénicos. Se abre el telón. Las canciones condensadas en un cuarto impregnan los poros hermanos. El paisaje exige una visión sonora, dual y sanguínea:

    Cuatro paredes enmarcan un jardín enorme. El poster como sol que ilumina el camino: los ojos de Kurt Cobain pintados con resaltador amarillo apuntan hacia dos hermanos que arrancan pasto fresco en posición de cuclillas, en una esquina, mastican canciones y se las untan en el cuerpo como si fuera miel caliente. Los gritos no son tristes. Hay cierto placer en aceptar que llegó el momento de calzarse la cáscara puntiaguda que obliga cierto crecimiento inevitable. Hay lucha contra el mundo adulto, afortunadamente. Agradezco que la bondad sea honrada en las melodías. La forma gritona ayuda a ser joven un rato más.

    Por Mauro Litvak

  • ¡Oferta!

    Esquizofrénicos – Fotos

    $20 $15

    Este Ep está hecho con muy poco. Cierta velocidad y valores del hardcore, una ejecución a precisa y casi mathrock, un cover de Miguel Abuelo, menos de cinco minutos de duración, tocado por dos personas, que son hermanos, un bajo y una batería: hay de todo. Pero es muy complejo para ser hardcore, es muy simple para ser mathrock, el cover de Abuelo incluye al drum and bass (un género rasta-británico de la década del noventa al interior de una canción argentina de la década del sesenta). ¿El EP es una sola canción de cinco minutos? Hagan la pregunta en su próximo concierto.

    Por Gonzalo Duprat

  • Esquizofrénicos – 兆

    $20

     

     

     

  • ExistenZ – Exisbient

    $20

    Casi textual la segunda publicación de existenZ se compone de dos tracks de electrónica ambient. “Animales del futuro” son 6 min. de un drone dramático y épico. Puedo imaginar un mar contaminado, algunas botellas dispersas sobre una niebla densa, un futuro próximo en las afueras de Hudson a las orillas del Río de la Plata. “Cactus” es una idea de música minimalista pero también ornamentada, interrumpida por sonidos industriales.

    Por Don Pio-Pio

  • ExistenZ – Ídem

    $20

    El homónimo primer álbum de ExistenZ es una excelente obra “idm” compuesta por cuatro piezas musicales del más introvertido Tecno. Posiblemente ligado a un recorrido imaginario, su música es fina y aumenta con el pasar de los minutos recreando a través de las distintas capas de sonido una imagen fílmica.

    Por Pio- Pio

  • ExistenZ – Idra

    $20

    Una hoja de calcar, sobre otra hoja de calcar, sobre otra hoja de calcar.
    Lapices, papel secante.
    Difuminar.
    Frotar con movimientos circulares sobre un papel blanco.
    sombrear.
    Calcar la imagen, difuminar.
    Repetir la acción seis veces.

    Por Roman Pérsico

  • Filo – Despecho deluxe

    Canciones para la habitación. La computadora es una salda de ensayo perfecta desmoblada. Música para surfear la web ¿A dónde se suben los temas que publicas?

    Por Gonzalo Duprat

  • Filo – Operación triunfo

    Hay quien dijo “… no son las cosas importantes las que llevan a un hombre al manicomio” sino una serie de pequeñas tragedias.
    La idea de que bajo el lente de lo normativo se escapa la vida como un mal chiste, como un escupitajo en el agua del cordón al que intentamos seguir sin parpadear. Dicha idea abraza la sumisión, la vergüenza y el abandono de uno mismo en pos de las apariencias.
    “…Y dice por favor/el alma/no la recuerdo/dice por favor/el canto no es comestible/ver/ o escapar/del cuerpo/misterio gris/el odio/ y la falsa modestia/dice por favor/ el alma no la recuerdo”
    Las melodías y los ritmos de FILO acompasan bajo el estrepitoso disfraz de la modernidad un antiquísimo mal que nos escupe en la cara solo para ver cuánto tiempo se puede vivir sin parpadear.

    Por Guillermo Carrizo

  • freeslexia – freelexia EP

    $20
    Situacional, relacional.
    El orden de los factores no altera el producto.
    Sin forma posible. Sin forma esperable.

  • freeslexia – freeslexia kømp

    Había una vez…

  • freeslexia – Quartet

    Si varía el contexto, varía la escucha.
    Varía la técnica, varían los integrantes.
    Variación como principio constructivo.

  • freeslexia – Siesta

    Un error que se repite y se sostiene para enmascarar el error ya no puede verse como un error.
    ¿Una sucesión de errores?
    Repetir el error: el truco.

  • Fusibles – 2009

    $20
    ´´…Mas querría encontrar quien oyera las mías que a quien me narre las suyas´´ dijo Plauto e igual murió rico.
    Al escuchar Fusibles podemos pensar en que la ambigüedad de la música es inútil sin ese otro ente deformante que la entiende como tal.
    Sonidos marginales de bajo y batería agigantan el ir y venir de guitarras, desde conductores y activistas hasta sensor opaco, las guitarras se mueven, como alejándose en un desfile.
    Por supuesto siempre hay nuevos espectadores que maravillados por la experiencia de sentir como las tripas se encojen por la dulzura de los graves, entienden que la empatía, la emoción y la locura no son más que síntomas de la divina ambigüedad a la que algunos conocen como música.
    Nada nos asegura que podamos acabar como Plauto, pero si de algo podemos estar seguros, es que ese desfile es un camino que vale la pena recorrer.
    Por Guillermo Carrizo

  • Fusibles – Diagramas

    $20
    Durante los últimos años comenzamos a ver y no dejar de asombrarnos nunca respecto a los cambios que iban metiendo Fusibles en sus repertorios en vivo. Avisorábamos que estaban gestando algo intenso, con incorporaciones de instrumentos e instrumentistas; moldeando pacientemente su materia. La solidez y constancia de sus presentaciones terminaron de configurarlo todo. Quienes los admiramos desde la primera hora estamos felices de sentirnos contemporáneos de estos monstruos. Los fusibles se han transformado en verdaderas máquinas del ritmo humano. “Diagramas” quizás sea su disco más maduro, consciente y planificado como paradójicamente libre, fluído, casi espiritual. Su sonido es impecable y a nosotros solamente nos sale desearles buenas cosas, que lo disfruten
    Por Diazckovic

  • Fusibles – Hacia los árboles

    $20

    Hay veces en las que no nos olvidamos de algo porque ha sido bello. Encontrar esa propiedad que nos confiere la suerte es innegable y abunda poco. Cuando algo es bello es súbito. No lo podemos evitar. Es como si nos lastimara, como si dejara una marca en ese territorio indefinible al que llamamos sensibilidad.

    Encontrarse Hacia los árboles es un guiño del destino y una oportunidad para despojarnos de tanta artificiosidad instrumental y aparatajes conceptuales que rodan. A veces alcanza con poco, acá con poquísimo nos sobra, porque cada elemento es justo y lo similar se confunde, armoniza. Hacía los árboles es como una máquina que genera evocaciones: cada árbol un atmósfera diferente que se interpone.

    Y mientras corre el cassette: bajo, guitarra acústica, acoples nos toman. Y a medida que vamos sintiendo la música, los fenómenos del mundo físico y la vida que nos rodean parece que estuvieran despojados de los hombres y hasta pareciera que estamos solos refugiados entre algún paisaje.

    Por Joaquín Diazckovic